Y bueno, el grunge murió, hace
mucho: la onda de los noventa se extinguió, la generación X es ahora gente madura
y la industria de la música cambia tan repentinamente que algunos nos hemos
vuelto obsoletos para bailar la ola techno (no la entendemos). En este punto, algunos recordamos que
existieron grandes bandas y artistas de éxito mundial que nos movieron el piso más
de una vez tales como Gun´s n Roses, Metallica, David Bowie, Rolling Stone, Depeche Mode, Nirvana, etc… En Latinoamérica artistas como Fito Páez, Gustavo Cerati, Charly García o Los Prisioneros
hacían lo mismo, pero cantando en español.
Y en esa creciente ola de éxito musical
que recordamos había una “humilde” banda de Seattle llamada Pearl Jam que
emergía poco a poco, dándose a conocer - irónicamente hablando - por su poca
fama; Un caso muy similar sucedió con el "humilde" “Calimeño” Preciado, que desde la banca,
pone a ganar a Colombia 1 – 0 contra Tunez con un gol medio “mordido” en el
mundial de fútbol de Francia 98: algo que él no imaginaba que sucedería.
Bueno, una vez dada la
oportunidad, los chicos de Pearl Jam saltaron al estrellato musical. Su álbum
“Ten”, los convirtió - sin ellos saberlo
– en parte del timón de aquel barco que guiaba a los jóvenes través de las corrientes del sonido de Seattle;
Así, como “Calimeño” Preciado que jugaba en el Cúcuta Deportivo de la B del
fútbol colombiano, y seis meses después estaba jugando en el mundial de fútbol: en ese momento ni
imaginaba que sería la estrella de aquel “gran partido” que le dio la victoria
a la tricolor.
A los dos, tanto a Pearl Jam como
a “Calimeño”, el estrellato les llego de la nada.
Y bien, “Calimeño” Preciado y
Pearl Jam tienen mucho en común: ambos lucharon desde abajo, con sudor y
lágrimas para alcanzar su objetivo, el cual parecía en un principio troncado
por las vicisitudes que trae consigo la vida (No soy fanático del fútbol, pero
la vida de “Calimeño” es un gracioso comparativo).
Ahora, muchos de nosotros pasamos
por artistas como los Backstreet Boys, Big Boy, Fito Páez y compañía, quienes marcando
de cierta manera nuestro oído musical, sin embargo sabíamos que no era la
ecuación del todo: sentíamos que algo faltaba, y de nuevo echábamos a andar a
caminar al lado del camino. A Pearl Jam le sucedió algo similar, no sabían
dónde estaban; parte de sus integrantes - Stone Gossard y Jeff Ament - vieron
su fama derrumbarse en pedazos debido a la muerte de Andy Wood de la banda
Mother Love Bone y de la cual hacían parte. Algo que parecía ser un hecho fatídico
que desorientaría a cualquiera.
Con este suceso el futuro parecía
oscuro, igual como el de “Calimeño” que se accidentó con su auto en la Avenida
Boyacá en Bogotá, dejándole una grave lesión. Pobre “Caliñero”, con lo mucho
que le gustaba la cerveza. (Es mi último comparativo sobre “Calimeño”, lo juro)
Pero como en la vida nada está
escrito, el futuro de repente resplandeció con la llegada de Eddie Vedder como
vocal, siendo también acompañado en por Mike McGready y Dave Krusten (primer
baterista de la banda) forjando así con Sotne Gossard y Jeff Ament lo que
conocemos hoy como Pearl Jam.
Mientras tanto, nosotros andamos
y andamos sin un norte, hasta que un día algunos de nosotros nos toparíamos de frente
con la onda Grunge. Dicen por ahí que perderse es encontrarse, y pues a mí me sucedió
de esta manera musicalmente hablando. De inmediato, algunos se sintieron
identificados con diferentes bandas de Seattle como Nirvana, otros con Alice In
Chains y los otros más refinados con Soundgarden. Yo, el pequeño Diego, escogía
a Pearl Jam.
Y mi decisión fue muy sencilla de
tomar: me sentí identificado con las idioteces de Vedder en el escenario, esas
casi suicidas que realizaba porque sí, porque le daba la gana; Yo soy un
personaje parecido a él en ese aspecto gracias a mis cuadros de ansiedad, quizá
por eso la afinidad. Era un caos espectacular ver a la banda tocar en vivo.
Siempre imagino cómo hubieses
sido mi juventud si realmente la hubiese sido un gringo viviendo en Seattle.
En este momento los años pasan y
tú entorno social madura: un trabajo fijo y un par de cervezas los fines de
semana son la rutina semanal; a veces acompañada por una vista perdida gracias
al cansancio matutino. Sin embargo sabes que enciendes tu reproductor y “zaz”
estará Pearl Jam y compañía ahí para alegrarte el día. Así es conmigo, no sé
contigo, ¡espero que igual!
¡Pearl Jam! el Hall de la Fama de Rock los
espera, vayan y disfrútenlo. Después de más 25 años de trayectoria musical, con
altos y bajos, pero firmes, se merecen estar al lado de los grandes como Chuck
Berry, Bod Dylan, The Rolling Stone, Jimi Hendrix o Queen. Saben que hacen
historia al iniciar la generación Grunger, la cual que estoy seguro, morirá con
ellos.
¡Bien muchachos! Se lo merecen.
Acá los homenajes son mínimos, pero se hacen con cariño, porque algo de mérito
hay que darle a quienes cambiaron, por decirlo así, tu vida amorosa, política y
social.
Solo me queda homenajearlos con
mi top 8 de las mejores canciones de Pearl Jam. Son las mejores para mí porque
marcaron profundamente mi forma de andar y pensar. Cuando estaba triste, fueron
esas canciones las que me dieron ánimo, y cuando estaba feliz, fueron esas canciones
las que me contagiaron de euforia, por eso doy gracias: gracias Pearl Jam por
lo que vino, viene y vendrá.
Aquí les dejo el conteo:
8. Low Light (Yield) 1998
Una canción que te invita a
seguir adelante a través de tu destino, sin importar las dificultades. Así de
simple. Una gran canción que me ha acompañado en largos trayectos de viaje y
noches de inspiración.
7. State Of Love and Trust (Singles- Original Motion Picture Soundtrack) 1991
El estado del amor y la confianza
es, por decirlo así, la vos juvenil hecha canción. La escuchaba desde muy
joven, mucho más la versión del Unplugged. Marcó muchos saltos e imitaciones de
guitarra para mí cada vez que la oía, por esa razón está en mi top 8.
6. Porch (Ten) 1991
5. The Long Road (Merkin Ball) 1995
Una de las mejores canciones,
creo yo, mejor elaboradas de Pearl Jam. Está en el EP que acompañó el
lanzamiento del Mirror Ball de Neil Young. Cuando la oigo, tengo que obligatoriamente
detenerme y escucharla con paciencia y nostalgia.
4. Smile (No Code) 1996
Me recuerda mi primer amor.
Cuando sonreía, y su eco sonoro me contagiaba de felicidad. Muchas veces se
pasaron momentos agradables al lado de ella, y esta canción sonó de fondo
muchas veces. Es genial.
3. Do the Evolution (Yield) 1998
No puedo dejar pasar un día sin
oírla, y más esta versión producida en el Monkeywrench Radio en Seattle. De lo
mejor que se ha grabado con sonido natural.
Por cierto, va más rápida que la
original.
2. Blood (Vs) 1993
Otra de la versión en vivo que
más me gusta. Cada vez que la oigo me dan ganas de saltar y volver mierda todo
a mi alrededor, como en la vieja escuela.
1. Leash (Vs) 1993
Y bueno, la mejor puta canción de
Pearl Jam de todos los tiempos. Quería que la tocaran en vivo cuando vinieron a
Colombia, pero no fue así. Igual no importa y lo repito; la mejor canción, para
mí, de Pearl Jam. Es la rebeldía en el aire, la soberbia en cada nota tocada y
la locura inyectada al corazón de quien la oye. Es el tema que quiero que coloquen
en mi funeral, gracias.
Y ahora, el Bonus
Stage Dive – Eddie Vedder en
Porch / Pearl Jam PinkPop Holanda, 1992
Sin palabras: la mejor parte del
concierto hecho por Pearl Jam en la tierra de los tulipanes. Para disfrutar
cuantas veces se pueda.
Despedida:
Y ahora, entre algo de nostalgia llegó
un ligero adiós al Grunge. Quiero dar las gracias a mis lectores por tomarse el
tiempo de leer mis entradas. Estoy muy contento que, de alguna forma, ustedes hayan
encontrado afinidad con lo que escribí durante mucho tiempo. Seguiré escribiendo
sobre Grunge, pero ya no con la misma intensidad que antes. Ésto tampoco
significa que no volveré a escribir; lo seguiré haciendo en nuevos proyectos
relacionados con la música Rock, así que nos veremos pronto.
Por ahora les dejo las Playlist
que ha creado Spotify conmemorando la entrada de Pearl Jam al Hall de la Fama
del Rock este año, aparte de otras temáticas interesantes.
Disfrútela.
Rock and Roll Hall of Fame 2017: inductee
Acoustic Tracks
Best of 1996 – 2000
Mellow Tracks

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